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228 La dualidad, la paradoja, el contraste en un poema colectivo


Fíjate en este poema de Pedro Salinas. Qué intenso y profundo y a la vez qué simple de estructura. ¿Qué tenemos? Una declaración inicial de intenciones con una gran paradoja: Quería conocer tu alma y la tenías tan clara que esa misma claridad me impidió encontrarla. ¿Lo entiendes? Los sentimientos nos ciegan.
Luego el poema continúa de contraste en contraste, de malentendido en malentendido, de imagen en imagen (camino, puerta, escala, …) Con dos claros movimientos, uno de búsqueda, otro de desencuentro.Hasta que se llega al final, un final de desconsuelo eterno: «Me quedé para siempre, sentado en las vagas lindes de tu alma»

El alma tenías
tan clara y abierta,
que yo nunca pude
entrarme en tu alma.

Busqué los atajos
angostos, los pasos                         A
altos y difíciles…

A tu alma se iba
por caminos anchos.                      B

Preparé alta escala
-soñaba altos muros-
guardándote el alma-

pero el alma tuya
estaba sin guarda
de tapial ni cerca.

Te busqué la puerta
estrecha del alma,

pero no tenía
de franca que era,
entradas tu alma.

¿En dónde empezaba?
¿Acababa, en dónde?

Me quedé por siempre
sentado en las vagas
lindes de tu alma.

(De Presagios.)


Para nuestro poema colectivo vamos a amplificar la parte central del texto. Dejaremos su inicio y su final:
El alma tenías
tan clara y abierta,
que yo nunca pude
entrarme en tu alma…………….
……………
……………

…………….
…………….

¿En dónde empezaba?
¿Acababa, en dónde?

Me quedé por siempre
sentado en las vagas
lindes de tu alma.

Tan solo tenemos que aportar series de contrastes con esos dos movimientos que antes he comentado: la búsqueda y el desconsuelo. Movimiento A y movimiento B.

Que yo sé que eres capaz. Espero tus aportaciones. Pocas veces podemos codearnos con un poema de esta intensidad. Este de Salinas es profundo, profundo. Sin concesiones. Un puntito cursi pero sin florituras. Reconociendo la imposibilidad de conectar plenamente con el otro.

271 Poesía por doquier, poesía de la tierra, poesía del mundo

Allí donde mires verás poesía si sabes ver con buenos ojos y suficiente sensibilidad aquello que te rodea. Es una actitud ante las cosas y ante las personas. Tienes que tener abierto el corazón y una música acompañándole. Y entoces se te ocurrirán los poemas, te cercarán, cerrarán su círculo sobre ti, caerán sobre tus palabras y se harán inevitables.
Así se presentan esos poemas sobre la tierra. Tienes la oportunidad de conocer la poesía del mundo y de contribuir con tus imágenes en su construcción. Observa este mapa:

 

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GPS

¿Y la propuesta en qué consiste? En rastrear tu entorno y encontrar esos poemas que nos rodean o esos otros poemas que alguien escribió para un sitio determinado. (El ciprés de Silos, el olmo seco de Soria, los campos de castilla, los olivios de Jaen, las murallas de Ávila, … Se trata de contribuir con nuestro granito de arena (puede uno acceder desde facebook) a este gran proyecto de poesía en la calle. Contamos contigo. Podemos.

174 Tu Silencio por Mallarmé es fructífero

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La historia original del primer, y hasta ahora único, Silencio por Mallarmé se remonta al 11 de septiembre de 1923 cuando el escritor mexicano Alfonso Reyes reunió a un grupo de amigos en el Jardín Botánico de Madrid con la excusa de homenajear a Stéphane Mallarmé, el poeta del silencio. Ortega y Gasset, Antonio Marichalar, Eugeni D’Ors, José Bergamín, Enrique Díez-Canedo, Mauricio Bacarisse, José Moreno Villa y Juan Ramón Jiménez acudieron a la cita y siguieron las instrucciones de Reyes: sentarse durante cinco minutos en algún lugar del Botánico y, a continuación, escribir qué habían pensado durante ese tiempo. Bautizaron el encuentro como El silencio por Mallarmé (Una encuesta sin trascendencia) y, aunque pocos se acordaron del poeta francés durante esos minutos, publicaron estos textos breves sobre el silencio, la reflexión y la escritura en el número 5 de la Revista de Occidente.

Ochenta y seis años después, y con el mismo objetivo de reivindicar silencio, reflexión y escritura coincidiendo con la celebración del Día del Libro, el Jardín Botánico y Escuela de Escritores recuperan esta iniciativa abierta a todo el público y en la que participarán los escritores Javier Rioyo, Juan Carlos Méndez Guédez, Doménico Chiappe, Juan Carlos Chirinos, Ernesto Pérez Zúñiga, Juan Carlos Márquez, Ignacio Ferrando, Luis Luna, Javier Sáez de Ibarra, Alfonso Fernández Burgos, Eduardo Berti y Pablo Andrés Escapa.

Los asistentes podrán disfrutar del recogimiento del Botánico para reflexionar durante esos cinco minutos de silencio y escribir a continuación sus textos que serán publicados en la página web www.silenciopormallarme.org. La entrada al Jardín Botánico de Madrid será gratuita el próximo jueves 23 de abril entre las cuatro y las ocho de la tarde. Durante esas cuatro horas, además de participar en el Silencio por Mallarmé, los asistentes podrán inscribirse en los cuatro talleres de escritura gratuitos que los profesores de Escuela de Escritores impartirán a lo largo de la tarde.

Muy emotiva es esta celebración. Y nos aporta una estrategia de escritura que vamos a poner en práctica. A falta de jardín botánico que llevarnos al pensamiento podemos escoger un rincón de paz de casa o de un parque cualquiera o … (cada uno que se busque su propio sitio en el que hacer silencio auténtico. En nuestra respuesta convendría explicar desde dónde escribimos.) Nos cargamos de silencio y escribimos los pensamientos que en ese tiempo se nos pasen por la cabeza, lo que ese silencio haya sido capaz de inspirarnos.