220 Te regalo un sueño

Publicado el 7 marzo 2015
Archivado en Narración | 2 comentarios

Me has caído bien y quiero regalarte un sueño. Eso sí las palabras las tienes que poner tú. El sueño que te regalo lo puedes encontrar en este tablero de pinterest: para vivir soñando

sueño-hecho-realidad

Bastará con que escogas el sueño que más te guste y a partir de él que dejes que las palabras, tus palabras, lo vayan plasmando en el papel. ¿Qué te parece +300 palabras?

Comentarios

2 Respuestas para “220 Te regalo un sueño”

  1. Antonio on septiembre 13th, 2015 8:02 pm

    Tuve una vez un sueño bastante extraño, soñé que tenía parálisis del sueño.
    Esa noche un viejo y buen amigo mío cumplió años, luego de no habernos visto en meses nuestro grupo se reunió en su casa y tras los “Actos protocolares” hablamos de muchos temas, en nosotros es recurrente hablar de lo sobre natural, así que terminamos hablando de sueños, fantasmas y específicamente de la parálisis del sueño, ya a la hora de irnos dijimos que eso nos autosugestionaría.
    Llegué a casa a eso de las 3, y me acosté a dormir.
    Esto es lo que recuerdo; Despierto y de alguna forma sé que son las 9:30, siento que caigo en la cama y tomo conciencia de que no puedo moverme, y que los relojes se atrasan hasta las 6:30. Luego me veo a mi mismo, como en tercera persona, y aparece algo o alguien junto a mi cama pero siento que es de confianza, comienza rápidamente a revisar mi mesa de noche a una velocidad pasmosa, como si el tiempo avanzara más rápido, luego una cara que sólo puedo describir como malvada aparece encima de mi y comienza a acercarse, la desafío diciéndole “Adelante, acércate” y desaparece.
    De alguna forma regreso a mi cuerpo y trato de levantarme pero no puedo y empiezo a desesperarme pero me digo a mi mismo “¿Puedes respirar, puedes respirar?” tomo aire y me calmo un poco, empiezo a mover mis dedos, mis manos, mis brazos y de golpe trato de levantarme un par de veces y logro zafarme, pero al abrir los ojos estoy tumbado tranquilamente en mi cama, tomo el reloj y veo la hora, 8:01.

  2. Ramón Rodríguez on octubre 2nd, 2015 7:47 am

    En mi sueño habían nubes bastante grises para ser un día de verano, estaban pensativas y alarmadas, como quien espera algo sin conocer que es, no bastaban las nubes para que yo me inquietara, me volví hacia a mi alrededor y noté que estaba en mi cuarto todavía, ¿cómo es posible ver nubes en mi cuarto? Pues, fue solo un sueño, las paredes vuelven a caer como telones y ocultan el entorno de somnolencia, arrastrándome a un mar oscuro y las paredes ahora eran horizontes interminables y yo estaba allí en vendaval, observándolo todo, mientras comenzaba a soplar mi miedo más grande era caer al agua, una agua abstracta llenas de objetos que caían del cielo, ¿por qué ha de caer un para aguas del cielo? Acaso sabía ya él que habría de llover y yo protegerme de la lluvia, pero no me cubriré del agua, y aceptaré que me he de mojar, porque las camas solo en los sueños flotan, y no hay sueños que cambien de forma tus miedos, desperté en mi cuarto retomando el control de todo lo que había soñado y el onírico formaba parte de mis ojos, para cuando decidí levantarme por un poco de agua, no logré hacerlo y la cama volvía a tambalearse y hacía un vaivén paulatinamente, pero estaba en mi cuarto. Seguía dormido, pero esta vez el sueño se controlaba solo, mis manos no podían moverse y los objetos seguían cayendo, pero ya no tenía miedo, el cielo fue tornándose color azul y el mar se unió con las nubes, yo simplemente observé que no había rastro de realidad y el onírico se había disipado en mi y retomaba mi vida, como un fénix, renovado y conociendo la procedencia de mis miedos y mis sueños pertenecían solamente a mi.

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