225 Teoría y práctica, con Borges

Publicado el 31 enero 2014
Archivado en Narración | 2 comentarios

Est propuesta de escritura es muy sencilla. Partimos de una teoría que nos da Borges y simplemente la llevamos a la práctica. ¿Hay alguna duda?

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Aquí está la teoría:

Como nace un texto  Jorge Luis Borges

Empieza por una suerte de revelación. Pero uso esa palabra de un modo modesto, no ambicioso. Es decir, de pronto sé que va a ocurrir algo y eso que va a ocurrir puede ser, en el caso de un cuento, el principio y el fin. En el caso de un poema, no: es una idea más general, y a veces ha sido la primera línea. Es decir, algo me es dado, y luego ya intervengo yo, y quizá se echa todo a perder. En el caso de un cuento, por ejemplo, bueno, yo conozco el principio, el punto de partida, conozco el fin, conozco la meta. Pero luego tengo que descubrir, mediante mis muy limitados medios, qué sucede entre el principio y el fin. Y luego hay otros problemas a resolver; por ejemplo, si conviene que el hecho sea contado en primera persona o en tercera persona. Luego, hay que buscar la época; ahora, en cuanto a mí “eso es una solución personal mía”, creo que para mí lo más cómodo viene a ser la última década del siglo XIX. Elijo “si se trata de un cuento porteño”, lugares de las orillas, digamos, de Palermo, digamos de Barracas, de Turdera. Y la fecha, digamos 1899, el año de mi nacimiento, por ejemplo. Porque ¿quién puede saber, exactamente, cómo hablaban aquellos orilleros muertos?: nadie. Es decir, que yo puedo proceder con comodidad. En cambio, si un escritor elige un tema contemporáneo, entonces ya el lector se convierte en un inspector y resuelve: “No, en tal barrio no se habla así, la gente de tal clase no usaría tal o cual expresión.”

El escritor prevé todo esto y se siente trabado. En cambio, yo elijo una época un poco lejana, un lugar un poco lejano; y eso me da libertad, y ya puedo fantasear o falsificar, incluso. Puedo mentir sin que nadie se dé cuenta, y sobre todo, sin que yo mismo me dé cuenta, ya que es necesario que el escritor que escribe una fábula “por fantástica que sea” crea, por el momento, en la realidad de la fábula.

Y ahora viene la práctica. ¿Por qué no la dejas en los comentarios?

– Sé que va a ocurrir algo.

– Escojo  la persona del narrador.

– Lo sitúo todo en el año de mi nacimiento.

– Tengo fe en que todo lo que escribo es real por muy fantástico que sea.

Son simplemente cuatro consignas. Las has de seguir a rajatabla y a la vez de forma creativa, tú me entiendes.

Comentarios

2 Respuestas para “225 Teoría y práctica, con Borges”

  1. Ris Orda on marzo 14th, 2014 1:25 am

    Me ha gustado el post. Me chifla Borges, claro. Y que modestito era, ¿no? Demasiado, demasiado. ¿Será falsa modestia o el tipo se creía de verdad un cualquiera? Qué cosas.
    Os propongo (siguiendo un poco el hilo del post), un jueguecillo que he empezado, con demás compañeros y compañeras literatxs, en mi blog. Es un juego para practicar, escribir, practicar y escribir de nuevo. Sería genial participar más gente, sobretodo ahora que estamos empezando.
    Os linkeo la explicación del taller: http://lukti.wordpress.com/2014/03/13/proyecto-retame/
    Y también os linkeo el #reto 1: http://lukti.wordpress.com/2014/03/13/reto-1-primera-persona-narrativa/
    Y un breve resumen, para contestar a la obvia pregunta: ¿y eso de qué va?
    Por cada post que publiquemos sobre literatura (por ejemplo, sobre la “primera persona narrativa”), propondremos un #reto, acorde con el tema tratado. Cada persona, así, mandará su #reto. Cuando lo haga, recibirá el relato de otro #reto (es decir, de otra persona). Deberá criticar constructivamente el relato que reciba, y la otra persona también hará lo propio. Una semana más tarde, cada uno enviará su crítica de nuevo a naranja@riseup.net, y nosotros las reenviaremos a sus autores. Así, no sólo tenemos la oportunidad de practicar y mejorar nuestros escritos con las críticas de nuestros compañerxs, sino que también aprenderemos a criticar un texto literario.

  2. Luisa on octubre 7th, 2015 3:11 pm

    Es invierno, cae una torrencial lluvia, es el año de 1980, todo el cielo se ha quedado a obscuras, todo está en silencio, la familia Borges está en casa, así como sus vecinos que pronto van llegando a cada una de las suyas, luego de cumplir con sus trabajos, actividades y jornadas diarias; la luz se ha ido, han colapsado las redes eléctricas y han dejado de enviar corriente, en las casas todo está a obscuras; la lluvia no para, caen rayos y truenos, que realmente asustan; ya a altas horas de la noche aún sigue lloviendo, casi con menos intensidad, pero sigue lloviendo; los Borges ya cansados deciden dormir, los demás en su afán de continuar el día de mañana sus labores, también lo hacen; y así pasa toda la noche lloviendo.

    El día amanece, pero no hay sol, todo está nublado, la lluvia continua, no para; la gente ya se siente un poco temerosa, por las calles ya se comienza a ver grandes lagunas y aguas que con fuerzas caen, desde las grandes bajadas de las cuestas empinadas que conducen a algunas de las casas y edificios; son las 3:00 pm de ese día; sigue lloviendo; el agua por sorpresa arrastra ya todo a su paso, no hay nadie que la contenga, es como si el mar hubiese hecho su presencia intempestivamente, arrastra carros como si fueran juguetes, se mete en las casas y se lleva a la gente, algunos suben a las azoteas para salvarse de esta corriente, muchos son arrastrados, las casas se desploman y caen como lego, algunos estaban adentro; hay desesperación y caos en el ambiente; todo en ese momento huele a muerte y a resignación, no hay nada que hacer solo esperar.

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