204 También somos un espacio

Publicado el 22 enero 2014
Archivado en Escribiendo, Leyendo | 1 comentario

¿Y tú quién eres?, le dije y ella (la persona con la que hablaba)  que tan sólo tenía a mano su smartphone,  lo cogió entre sus manos y con un par de hábiles toques ya tenía abierta la aplicación de Instagram y me enseñó un lugar para ella idílico y con el que mejor se identificaba. A fin de cuentas cada tarde solía quedar allí con todas sus amistades, chicos y chicas del insti, que después de charlar un rato, comentaban los últimos grandes acontecimientos vividos en clase, esas pequeñas cosas que hacen soportables algunos momentos difíciles que la vida de adolescentes conlleva. Ya se sabe, padres, hermanos, amigos que no son tan amigos, compañeros, compañeras, pesados, divertidos, locuelos, … iban desapareciendo bajo el peso de las muchas obligaciones de todo hijo bien nacido. Hasta mañana.

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Se pueden decir muchas cosas sobre cómo es uno pero también algún lugar forma parte de nosotros, es nuestra vida.

IMG_1490Así que instagran nos permite compartir ese espacio y claro, describirlo.

 

Comentarios

Una respuesta para “204 También somos un espacio”

  1. Luisa on octubre 3rd, 2015 1:43 am

    https://encrypted-tbn0.gstatic.com/images?q=tbn:ANd9GcTLcPW1Mm6iNqu-VmUwqymDBFEswGFpkLNqWQgsNcnOJyxcgRys6g

    Este es uno de los sitios que más me gusta visitar, este contacto directo con el mar y las largas caminatas por caminos, montañas y ceca de mar realmente es una experiencia maravillosa y llena de contrastes, desde aquí se puede iniciar una caminata que empiece desde la montaña en su borde y luego ir subiendo poco a poco, casi sin darte cuenta por caminos ya marcados por gente de tanto caminar y llegar a su cima o parte más alta, desde donde se aprecia el mar en toda su plenitud y con sus diferentes contrastes, allí pasarse un rato a solas sintiendo los latidos del corazón y tu respiración, de verdad que es algo majestuoso.

    Ya llegada a la cima puedes descender por unos de sus costados y llegar a la orilla del mar que tiene un camino muy transitado que lo bordea e iniciar una caminata por toda su orilla de más de 12 kms, mientras caminas ir sintiendo la brisa de la playa y el movimiento del mar y percibir el olor a brisa marina que llega a todo tu cuerpo ya sudado de tanto caminar; este lugar es una experiencia maravillosa e inolvidable donde se juntan todos aquellos sonidos, olores y vistas que me gustan en extremo; por lo que el sitio lo disfruto enormemente; durante el camino también se pueden apreciar ciertos animales característicos de la zona, como iguanas, diferentes tipos de pájaros y aves, gaviotas y otros tantos que se aparecen mientras vas en el camino, este lugar forma parte de mi vida.

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