Ni tanto ni tan calvo

Publicado el 14 enero 2012
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¿Quién no ha experimentado alguna vez un deseo irrefrenable por algo que ha idealizado? Conocer el mar o disfrutar de la nieve pueden ser ejemplos de lo que queremos expresar. Según dónde uno haya vivido determinados elementos de la naturaleza o paisajes se le presentan totalmente idealizados y solo descubre sus inconvenientes cuando se acostumbra a ellos. Es el caso del vídeo que te presentamos y que nos ha de servir de ejemplo para desarrollar nosotros a partir de las vivencias que intuimos en el mismo, nuestra propia expresión.  (Ojito con los tacos que tampoco son tan necesarios)

 

Tenemos que escuchar el audio y  a continuación seleccionar en nuestra experiencia vital aquel elemento que una vez idealizamos y que después … Importante graduar poco a poco la intensidad de nuestras emociones.

 

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