272 Un relato con dos planos

Publicado el 1 noviembre 2009
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Dicen los científicos que el cerebro, para reconocer una cara, en lo primero que se fija es en los ojos.

Me giré inquietada por el ruido de pisadas sincopadas que venían de mi espalda.Pensé en mi pequeña. Evoqué algunos buenos momentos, pocos. Mi mano derecha ya palpaba la suave piel del interior de mi bolso.Respiré con intensidad y alivio.Empecé por sus pies y sus piernas, unos andares rutinarios e inexpresivos, sus brazos algo separados del cuerpo no me dijeron nada, tampoco su indumentaria chulesca.Cuando llegué a sus ojos, supe que debía apretar el gatillo.

Quienes estudian la cultura actual hablan en muchas ocasiones de lo interrealcionado que está todo. es por ello que en lo literario hay una tendencia a mezclar géneros, ideas, conocimientos de diferentes campos del saber … Si te fijas en el texto con el que inicio la propuesta hay una primera frase que he tomado de la “ciencia” y luego una aplicación de dicha “ley” en el interior de la narración. ¿Serás capaz de apoyarte en alguna de esas leyes irrefutables y aplicarla en una breve historia? Ya estoy deseando ver lo que me contestas

Comentarios

11 Respuestas para “272 Un relato con dos planos”

  1. JR on noviembre 1st, 2009 12:59 pm

    OK Javier, hay todo un mes para el intento, veremos que sale.
    Ahora procedo a continuar leyendo.

    Saludos.

  2. Ana on noviembre 1st, 2009 6:56 pm

    Era mediodía, y por eso me apresuré a salir para comprar el pan. Cómo me gusta el pan crujiente y calentito, y algo tostado. Como siempre mi perro salió de casa conmigo, aprovecho cualquier oportunidad para llevármelo,es muy bueno, y sabe estar.
    _Una barra tostada_ Le dije a la dependienta que me miraba con atención._
    Al tiempo que me da la barra me pide sesenta cèntimos y yo se los doy con premura.
    Pero cuando salí a la calle miré la barra y vi que me había dado una muy poco cocida, ¨Vaya, no me ha hecho caso. Y yo no me he fijado, que desastre¨
    Al día siguiente volví a repetir todo el proceso hasta que llegué a la panadería.
    _Una barra tostada, por favor, que no me gusta que esté blanca._La dependienta me dió la barra, y yo le pagué, pero cuando salí a la calle de nuevo vi que me había dado una barra muy blanca. La rabia ya me corría por las venas. ¨Otra vez me ha dado una barra que a mi no me gusta, esto es preocupante¨. Al próximo día ya me fuí sin el perro, y dispuesta a hablar claro.
    _ Oiga por favor quiero una barra de pan tostada, pero mire usted bién lo que da porque no consigo que me de usted lo que le pido.
    _No se preocupe, pues si ¿será por pan en esta casa? Aquí hay pan para todos los gustos, tome usted_ Y me puso la barra en las manos.
    _Vale, gracias, está bién, adiós._ Pues nada, que cuando salgo y miro la barra me ha vuelto a dar el pan blanco, ¿Y qué hago la mato a la dependienta?

  3. Anonymous on noviembre 2nd, 2009 10:14 pm

    Júlia Alonso

    Un agujero negro tiene un campo gravitacional tan grande que incluso la luz no puede escapar de él, tiene la capacidad de atraer y absorber todo lo que le rodea.

    Chica/o de ensueños:

    Ligero paso
    Como brisa floreada de amanecer

    Majestuoso movimiento
    Como expandidas alas de mariposa

    Dulce susurro
    Como murmullo de amigables hojas

    Apetitosos labios
    Como explosión de la primera amapola

    Chispeantes pupilas
    Como curiosa inocencia juvenil.

    Brillantes rizos
    Como única estrella en el oscuro

    Todas las miradas
    Todos los deseos
    Los más guardados sentimientos

    Enciende pasiones
    Despierta emociones
    Recuerda lejanos sueños

    Atrae y atrapa
    Como agujero negro

  4. Anonymous on noviembre 6th, 2009 1:07 pm

    Felipe Gimeno

    Esta comprovado y demostrado mediante hechos científicos, que los gases se exapanden en el mayor espacio posible hacia todas direcciones.

    Grandes respuestas se ocultan
    frente a grandes preguntas, cuestiones, desconocimientos.
    Difícil resulta obtenerlas, pero tras mucha dedicación y esfuerzo, buscar las respuestas es lo que yo intento. Tener una duda, una curiosidad,sobre algo que me atrae saber el por qué de aquello.
    Envuelto en la frustración tras muchos intentos de suma alta concentración, yo no me doy por vencido, sinó al contrario, más motivación para seguir adelante yo recibo. Sientes que te acercas a la solución, entonces solo piensas en seguir adelante con tu cuestión. Apunto de resolverlo estas, entonces te das cuenta y aprendes a valorar lo que es saber y poder razonar. Plasmo mis conocimientos sobre el papel para no perderme y lograr así seguir en pie.

    Mis pensamientos así se expanden hasta más no poder, como curioso fenómeno que le pasa al gas también.

  5. Anonymous on noviembre 10th, 2009 6:44 pm

    Anna Masip:

    El universo se expande, eso me han contado, las estrellas se separan, augmenta la distáncia entre los planetas… ¿Cada día veo más lejos los planetas? Nunca me he fijado…

    Los conocimientos de una persona crecen, augmentan, siempre que escuchas a alguien o lees qualquier relato aprendes algo. Tu cerebro se expande, en él cada día aparecen nuevos conocimientos. Para no perderme dentro de esta imensidad escribo textos como este; igual que los humanos tenemos libros para guardar nuestros conocimientos, yo uso la escritura para recordar mis sentimientos o recordar mis experiencias. El universo se expande, nuestro cerebro cada día aprende.

    El gran e infinito universo crece, un instrumento tan pequeño respecto como es el cerebro realiza la misma acción. Las cosas simples se parecen a las complejas y las complejas a las simples.

  6. Anonymous on noviembre 13th, 2009 10:18 pm

    Vanesa Garcia Peris:

    Muchos científicos afirman que la evolución es un hecho científico claramente comprobado.

    A veces me pongo a pensar en este tema y veo que esto es cierto, pero tengo la sensación de que todo el mundo avanza y evoluciona menos yo, y es que me siento atrapada, como si estuviera en una habitación sin salida, la cual no me deja avanzar.

    No sé porque me pasa esto, pero me gustaría poder entenderlo…
    Hace 40 minutos que he empezado a escribir en este folio en blanco y llevo tan solo unas pocas líneas, y sigo sin sacar conclusiones de lo que me está sucediendo…

    Seguiré esperando aquí, encerrada en mi habitación, esperando a que alguien llegue y me abra la puerta, que me deje seguir avanzando como yo quisiera y así encontrar la felicidad, la cual llevo buscando hace años y no encuentro…

    SIMPLEMENTE…quiero evolucionar a la vez que lo hace el mundo sin que nada ni nadie me impida hacerlo.

  7. Javier on noviembre 15th, 2009 11:29 am

    De parte de Clara Freire:

    La falta de amor a la humanidad

    La falta de amor a la humanidad. ¿Con qué se come eso? En otras palabras, qué significa esa frase para el ciudadano de a pie, para el común mortal para quien vivir es tan solo amanecer. ¿Qué significa para nosotros vivir con amor a la humanidad? ¿Pensar en el prójimo? ¿Vivir según cierta ética? ¿Ser tolerantes con otros, tanto como lo somos con nosotros mismos? ¿O, tal vez, oír al otro con un sentimiento más altruista que el fastidio, la conveniencia, o las buenas maneras? ¿Qué significa para nosotros, humanidad atiborrada por ansiolíticos, Prozac y pastillas para conciliar el sueño, querer al otro? Villoro dice que las tareas humanitarias no admiten sustituciones. Yo le agregaría, que tampoco pueden quedar para después. El amor no se puede dar, ni recibir, a la hora que nos convenga, sino en el momento en que toque a la puerta. ¿Estamos preparados para recibirlo de esa manera? En el cuento de George Wells, “La puerta en el muro”, cada vez que al protagonista se le presentaba la puerta del jardín del paraíso se encontraba muy ocupado para entrar, al final, nos queda la duda si lo encontró o no: “El jardín mágico es uno de esos lugares que sólo se hallan cuando no se les busca” ¿Hallaremos nosotros nuestro camino a la realidad, la ética, que nos permita “vivir” en nuestra imperfección?

    Cómo lograr vivir con ética, o, por lo menos, con honestidad ha sido un tema abordado desde Sócrates hasta Sabater, este último nos recuerda que siempre tenemos “la capacidad de elegir” y que debemos vivir bajo ciertos principios éticos que nos permitan escoger el mejor camino a seguir. Mi buen amigo, el Dr. Landaeta, siempre proclama: “Has lo que desees (entendiendo el deseo como la búsqueda de la alegría) mientras no te dañes a ti mismo, ni dañes a otro.” ¿Un tratado de la alegría? Algo difícil para nosotros que, como occidentales, hemos crecido marcados bajo el signo del sufrimiento como premio para alcanzar la felicidad en una vida más allá de esta. Lejos está Omar Khayyam y su Rubaiyat, diciéndonos: “Levántate y olvida este efímero mundo. Alégrate, aprovecha cada instante de gozo”. El dolor puede ser necesario en ocasiones, pero nunca bueno. La alegría vive dentro de nosotros mismos. Una proeza bastante difícil para una humanidad que, en este momento, sólo encuentra consuelo en la gratificación inmediata, social y corpórea de sus propias necesidades. ¿Una crítica? De ninguna manera. La belleza forma parte de lo hermoso de la vida, pero la gratificación inmediata como forma de no encarar nuestra propia imagen en el espejo, sólo conduce, a la larga, a la depresión como forma absoluta del alma para encontrar el camino hacia sí misma o hacia la muerte; y/o peor: a la banalidad como forma de vida sin expresión del alma. ¿Qué es peor? Prefiero, en lo particular, el dolor como parte del entendimiento, a la banalidad como forma de muerte.

    ¿Por qué la depresión? ¿Cómo llegamos a ella? ¿Es la depresión una forma de desamor a nosotros mismos? ¿Es un camino previo a la muerte? ¿Qué es la muerte entonces, un castigo a la liberación de esta vida? Prefiero la muerte como el proceso final de la vida, y no como la liberación de ella. Llegamos a la depresión, dicen los psicólogos, después de grandes pérdidas, por supuesto, lo de grandes pérdidas lo define cada cual. Pero qué es la depresión sino la perdida de la alegría máxima, cuyo significado es la conexión de ti mismo con la vida, o con el amor. No hablo de la tristeza. Esa alerta para enfrentar el dolor y el fracaso, la cual es bienvenida como armadura que nos ayuda a construir una barrera de alegría para sobrevivir. Hablo de la depresión profunda, de esa que dicen que es orgánica, la que te diagnostican cuando existe un aumento en una enzima llamada Mono Amino Oxidaza. ¿Qué llegara primero? La pérdida profunda o el aumento enzimático. ¡¿Quién sabe?!
    (continúa en el siguiente comentario)

  8. Javier on noviembre 15th, 2009 11:30 am

    de parte de Clara freire 2:

    En mi propia experiencia, casi me atrevo a afirmar, sin ninguna tesis psiquiátrica cerca, que ambas deben confluir para que una situación determinada se transforme en una enfermedad paralizante. Una enfermedad que consume a mucha gente, que te obliga a permanecer en tu cama peleando en contra de la esclavitud que con grilletes te amarra a la pared y no te deja moverte, consiguiendo tan solo lacerarte las muñecas. Esa enfermedad que te separa de tus seres queridos, de tu cotidianidad, que te asusta, que te hace pensar que el exterior es un universo de terror inacabado. Esa que pierde tu mente y te hace ver dentro de ti el hilo delgado entra la locura y la razón, pero sólo dentro de ti. No le puedes gritar al mundo que lo ves, porque no tienes palabras para hacérselo saber. Es un grito desde los pulmones, pero un grito sin sonido. Es el horror de morirse internamente para luego reconstruir la vida, poco a poco, sobre campos aún humeantes, grises y desolados. Comenzando con dejar que las llamas terminen de apagarse, los edificios de caer. ¡Derrumbar, derrumbar y derrumbar! Luego, desechar. Después, ver como el milagro de la vida, la primera rama verde, se cuela entre ese campo yerto y ardiente y aparece la flor del cerezo, el fénix que muere y resucita. Eso es la depresión del ser humano común: el no entender que necesita su humanidad. Que necesita tolerancia, sabiduría, alegría, y capacidad para recibir amor con humildad. Debemos aceptar la locura, la estupidez, la insanidad y la maldad para poder reconocerla, y así, vivir sin ella. ¿Cómo hace el ciudadano de a pie su propio decálogo? Mi respuesta: Honrando la muerte para ganar la vida con alegría.
    Clara Freire

  9. Ana on noviembre 15th, 2009 3:36 pm

    Dicen algunos neurólogos muy entendidos que el cerebro sirve para sobrevivir, para actuar en nuestro propio beneficio en un momento dado, como una planta puede abrir o cerrar su flor, pero nunca para entender cómo es la vida. Eso es algo que hemos inventado nosotros. El amor no hay que entenderlo, sino sentirlo, porque es la única arma que tenemos para crecer.

  10. Oriol Valenti on noviembre 17th, 2009 7:46 pm

    La verdad es que siempre me has caído bien, muy bien, pero como cada año, el día antes del examen te miro, me das envidia, tanta que casi me das asco. Eres mejor que yo en todo , sobretodo en ciencias. La verdad es que por tu esfuerzo mereces ser lo que eres, pero igualmente me das envidia. Yo no se nada, tu todo. Cuando te miro recuerdo un imán, un campo magnético, la gravedad. Actúas como si todo se moviera a tu alrededor. Quiero ser como tu, quiero conocer celulas, órganos, proteinas, biología, física…todo. Algún día lo sabré. Pero que pena que nunca conoceré la fórmula para dominar mi mente.

  11. Luisa on octubre 18th, 2015 1:44 am

    Así lo decía, Julio Verne
    “La ciencia, muchacho, está hecha de errores, pero de errores útiles de cometer, pues poco a poco, conducen a la verdad.” Y es que Tom, ha probado infinidades de técnicas para hacer una pintura, con relieve aplicada en spray, ha hecho miles de ensayo, ha cometido muchos errores, y está allí, afanado con su proyecto, resuelto a conseguir lo que busca, quiere ansioso ver el resultado y no se cansa, hasta altas horas de la noche se queda, en ocasiones, come solo pan y agua, para no perder mucho tiempo preparándose algo de comer, allí esta, afanado, dispuesto hacer lo que sea, por conseguir ese resultado: casi ni sale, se dedica de lleno a ensayar, y los resultados que consigue no son los más satisfactorios, se afana de verdad, algo le dice que pronto dará con lo que busca.
    La búsqueda de información no falla, ¿Qué dejare de estar haciendo para que esto se dé?, ¿Qué composición debo alterar para conseguirlo?; es pues, todo un proyecto científico, está convencido que en algún momento lo lograra, la cantidad de materiales y químicos que ha gastado es algo que de verdad preocupa, pero busca el resultado, que con tanto afán seguro conseguirá.
    Y es que, al darse cuenta de un faltante en la composición, da por sentado, que su descubrimiento está a punto de concretar, se siente entusiasmado, se siente contento, solo falta probar; ya le ha adicionado el material que falta, la composición está completa; solo falta probar. Después de hecho la prueba, resultado fatal, hay que volver a ensayar.

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