LA VIDA QUE NOS GOLPEA TAN INTENSAMENTE

Hay quien nace con estrella y quien nace estrellado. Dicen. Si te tocó la estrella, bueno, pero si has nacido estrellado vas a divertirte un montón en este mundo. La vida te llevará de aquí para allá y tú cada cierto tiempo pensarás que has errado el camino. Querrás cambiar de vida, probar otras cosas, pensar en otras metas, …Ese era, ese fue, el caso de Arturito

Arturito nació en un familia típica. El padre le pegaba a la madre y la madre le pegaba a él. Creció siendo un adolescente muy tímido. Nunca miraba a la gente a los ojos. Sólo le gustaban las películas de terror y los cementerios. La vida le parecía un asco. En el Instituto decidió hacerse SINIESTRO. Le robó a su madre 3 pares de pendientes y 4 crucifijos y empezó a vestirse siempre de negro. Todo fue bien durante un tiempo. Hasta que empezó a tener mucha caspa y sus amigos le repudiaron. Entonces se hizo PUNKI. Se puso unas mallas ajustadas del gimnasio de su hermana y empezó a pedir monedas en la puerta de un centro comercial. Pero al poco tiempo olía tan mal que hasta el perro se le fue y como la gente se cambiaba de acera ni Dios le echaba un céntimo. Tuvo que volver a casa. Estuvo 3 años deprimido, hasta que un día, viendo un concurso en la tele se le ocurrió hacerse HEAVY. Se pintó él mismo una camiseta con el logo de Iron Maiden, se dejó el pelo largo e intentó montar un grupo. Pero como no tocaba ningún instrumento nadie le hizo ni puto caso. Lo único que hacía todos los días era beber cerveza y dormir hasta la hora de los Simpsons. Entonces conoció a una chica que estaba realmente muy buena, pero era BAKALA. Así que se rapó y empezó a usar zapatillas de marca (robadas, claro). Cuando ya se estaba acostumbrando a las peleas multitudinarias y a las botellas volando por encima de su cabeza va y se toma 27 pastillas diferentes en una sola noche y le da una sobredosis. Cuando despertó en el Hospital (1 año después) descubrió que le gustaba la música de Enrique Iglesias, así que se hizo PIJO. Se cortó el pelo, se ató el jersey al cuello y todo lo que veía le parecía “superfuerte”. Pensó que por fin había encontrado su estilo, pero como no podía pagar el precio de las copas en las discotecas guays se quedó solo y tuvo que volver al barrio. Pero había pasado tanto tiempo que algunas cosas habían cambiado. Ahora todos sus vecinos eran LATINOS. Entonces se puso un pantalón de su padre (5 tallas más grande) una gorra al revés y se metió en una discoteca “tropical”. Pero como no era un latino auténtico cuando intentó «enamorar» a una mulatita le cayó encima el continente entero.

Cuando despertó ya no recordaba nada.
Ahora es TESTIGO DE JEHOVÁ. Aunque me han contado que el primer sábado de cada mes se pone un corpiño rojo y se hace llamar “La Chunga”.

¿Qué tal si nos presentas a tu «alguien» y nos relatas los golpes de suerte que le ha deparado la vida? Con total subjetividad, que tu transformista sea un ejemplo vivo de nuestra sociedad actual. Gracias por colaborar. Necesitamos conocernos. Es la vida.

¿POR QUÉ ABUSAR DE LOS QUE NOS QUIEREN?

Cuando el ejemplo de los padres se convierte en la imagen que a toda consta conviene evitar.

Es indiscutible que el ejemplo de los padres es un elemento decisivo en la adquisición de habitos y actitudes vitales. La campaña sobre el fomento de la lectura que en estos momentos se lleva a cabo se basa esencialmente en ello. Claro que también los hijos pueden fijarse en los padres con la idea de no cometer sus mismos errores. Y ahí está el dilema. La vida que llevamos los adultos, ¿es tan «interesante » como para que los jóvenes deseen imitarla?

METÁFORAS DE LA VIDA, ¿LAS TUYAS?

Propuesta



El fuego es una buena metáfora de la vida tal y como hemos podido ver en el texto de E. Galeano. Y como dice Machado, el camino también. Otra muy conocida es la de los ríos que van a dar a la mar que es el morir.

Pero seguro que si tú piensas encuentras en tu entorno algunas otras. En «El Cartero de Neruda» se habla de que el mundo entero es metáfora de otra cosa… Por ejemplo, …
Seguro que las imágenes que tienes a tu izquierda te van a evocar ideas, pensamientos, sentimientos, opiniones… Así pues, esas imágenes serán metáforas de todo aquello que te evoquen. Prueba, verás que no es tan complicado.

En tu comentario puedes escribir algo así: Los atardeceres son, para mí, metáfora del descanso. Me evocan relajación, tranquilidad y me hacen pensar en el pasado, en el presente y en el futuro. Actualizan así mi existencia.

LA TÉCNICA DE BERNARDO: UN CUENTO EN CINCO MINUTOS

Para escribir un cuento en sólo cinco minutos es necesario que consiga -además de la tradicional pluma y del papel blanco, naturalmente- un diminuto reloj de arena, el cual le dará cumplida información tanto del paso del tiempo como de la vanidad e inutilidad de las cosas de esta vida; del concreto esfuerzo, por ende, que en ese instante está usted realizando. No se le ocurra ponerse delante de una de esas monótonas y monocolores paredes modernas, de ninguna manera; que su mirada se pierda en ese paisaje abierto que se extiende más allá de su ventana, en ese cielo donde las gaviotas y otras aves de mediano peso van dibujando la geometría de su satisfacción voladora. (…)
Ahí siguen las gaviotas, ahí siguen los gorriones, y ahí sigue también -en la estantería que está a su izquierda- el grueso diccionario. Tómelo con sumo cuidado, como si tuviera electricidad, como si fuera una rubia platino. … Dentro de ese libro está todo, absolutamente todo; el poder de esas palabras, créame, es infinito.
(…)Y de pronto, como si fuera una estrella errante, la primera hermana se despierta y viene donde usted, entra dentro de su cabeza y se tumba, humildemente, en su cerebro. Debe transcribir inmediatamente esa palabra, y transcribirla en mayúsculas, pues ha crecido durante el viaje. Es una palabra corta, ágil y veloz; es la palabra RED.
Y es esa palabra la que pone en guardia a todas las demás, y un rumor, como el que se escucharía al abrir las puertas de una clase de dibujo, se apodera de toda la habitación.(…) La segunda palabra desciende de la pluma deslizándose a dos manos para luego saltar a la plumilla y hacerse con la tinta un garabato. Este garabato dice: MANOS.
Como si abriera un sobre sorpresa saluda a ese nuevo paisaje, a esa frase que viene empaquetada en un paréntesis: (Sí, me cubrí el rostro con esta tupida red el día en que se me quemaron las manos.)
Ahora mismo se han cumplido los tres minutos. Pero he aquí que no has hecho sino escribir lo anterior cuando ya te vienen muchas oraciones más, muchísimas más, como mariposas nocturnas atraídas por una lámpara de gas. Tienes que elegir, es doloroso, pero tienes que elegir. Así pues, piénsatelo bien y abre el nuevo paréntesis: (La gente sentía piedad por mí. Sentía piedad, sobre todo, porque pensaba que también mi cara había resultado quemada; y yo estaba segura de que el secreto me hacía superior a todos ellos, de que así burlaba su morbosidad.)
Todavía te quedan dos minutos. Ya no necesitas el diccionario, no te entretengas con él. Atiende sólo a tu fisión, a tu contagiosa enfermedad verbal que crece y crece sin parar. Por favor, no te demores en transcribir la tercera oración: (Saben que yo era una mujer hermosa y que doce hombres me enviaban flores cada día.)
Transcribe también la cuarta, que viene pisando los talones a la anterior, y que dice: (Uno de esos hombres se quemó la cara pensando que así ambos estaríamos en las mismas condiciones, en idéntica y dolorosa situación. Me escribió una carta diciéndome, ahora somos iguales, toma mi actitud como una prueba de amor.)
Y el último minuto comienza a vaciarse cuando tú vas ya por la penúltima frase: (Lloré amargamente durante muchas noches. Lloré por mi orgullo y por la humildad de mi amante; pensé que, en justa correspondencia, yo debía hacer lo mismo que él: quemarme la cara.)
Tienes que escribir la última nota en menos de cuarenta segundos, el tiempo se acaba: (Si dejé de hacerlo no fue por el sufrimiento físico ni por ningún otro temor, sino porque comprendí que una relación amorosa que empezara con esa fuerza habría de tener, necesariamente, una continuación mucho más prosaica. Por otro lado, no podía permitir que él conociera mi secreto, hubiera sido demasiado cruel. Por eso he ido esta noche a su casa. También él se cubría con un velo. Le he ofrecido mis pechos y nos hemos amado en silencio; era feliz cuando le clavé este cuchillo en el corazón. Y ahora sólo me queda llorar por mi mala suerte.)
Y cierra el paréntesis -dando así por terminado el cuento- en el mismo instante en que el último grano de arena cae en el reloj.

Bernardo Atxaga,
Obabakoak.

Y AHORA TÚ. DESPACIO, VAS HASTA LA ESTANTERÍA DESCUELGAS EL GRUESO DICCIONARIO. LO ABRES AL AZAR Y……. YA TIENES UNA PALABRA. LA COLOCAS EN LA CABECERA DE TU ESCRITO. ABRES POR OTRO LUGAR NUEVAMENTE EL DICCIONARIO Y YA ESTÁ OTRA PALABRA. LA COPIAS TAMBIÉN EN LA CABECERA.

Esas dos palabras se asocian en una primera frase. El resto es ya coser y cantar. (Y TOTAL, 100 PALABRAS NO ES NADA)

UNA VIDA SIN SENTIDO, EDICIÓN REEDITABLE

Esta vida sin sentido que te presento es reeditable, puede reescribirse tantas veces como se quiera. Tú puedes reeditarla si sabes cómo. La ficción tiene algunas ventajas. En el mundo real eso no pasa. Pero el virtual es así. Una pantalla da mucho juego aunque ya sabemos que lo virtual y lo real acaban encontrándose.

Las vidas sin sentido están marcadas por …

Como ésta:

Ahora que lo pienso no sé cómo he podido estar sin ti mis años, cómo he podido vivir sin tu cariño, sin tus palabras, sin tus besos, sin verte, sin sentirte, sin tu necesidad de necesitarme.

No sé cómo he sobrevivido tanto tiempo a una vida sin cariño, sin sentimientos, sin amor; porque aunque muchas personas me den cariño, nunca he sentido que sea el cariño que necesitaba.

No sé cómo he sobrevivido porque ahora sé que te necesito como el aire que respiro, que te necesito como el agua para mi sed, que te necesito como a la vida para sentir, que te necesito para vivir.

No sé cómo he sobrevivido porque me doy cuenta que la vida sin ti no tenía sentido, que la vida sin ti estaba vacía, que la vida sin ti era solo un tramite, que la vida sin ti era pura ausencia, que la vida sin ti era solo apariencias.

Pensar que siempre te tuve tan cerca, pero a la vez tan lejos, y no te veía, pensar que si no me hubiese decidido un día a dejar mi timidez de un lado y hablarte a lo mejor nunca hubiésemos estado juntos y yo nunca hubiese tenido el PLACER de sentir amor en mi corazón.

Pensar que aunque tenga miedo ahora sé lo que significas para mí, ahora sé que aunque pasen miles de años te querré más y más; porque te quiero como se quiere a esa primera persona que hace florecer el amor a tu corazón, te quiero como a esa primera persona que te hace sentir maripositas (más bien mariposotas diría yo) desde la punta del pie hasta la punta de la cabeza (porque te siento en todo el cuerpo no solo en el corazón), te quiero como si fueras otra parte de mí.

Ahora que lo pienso te quiero porque me haces sentir que yo también me quiero.

¿Qué es para ti una vida sin sentido?

MI PEOR ENEMIGO, TU PEOR ENEMIGO. UN CASI MEME

Con amigos como estos no necesita uno enemigos. Si las amistades te fallan y hacen aquello que tú menos esperas sueltas esta frase: «Con amigos como estos …» Tan importante como saber con quién cuentas puede ser saber quién es tu peor enemigo. Pero a veces el peor enemigo de uno no está por ahí dando vueltas, a veces ese enemigo lo tiene uno en sí mismo: falta de interés, ilusiones poco reales, demasiada motivación por el juego, poca preparación, …

Abrimos un debate sobre el peor enemigo de los jóvenes. Si tienes alguna idea sobre cuál o quién es este enemigo explícalo en tu respuesta. Si quieres opinar sobre las respuestas de los demás el sistema de comentarios que he incorporado también lo permite. Anímate a dejar tus opiniones. (Si te da pereza participar aquí hazlo en tu blog. Pero hazlo).

ACABÓ EUROVISIÓN. VOLVAMOS A LA NORMALIDAD

El experimento económico mediatico funcionó. Todos nos vimos obligados a conocer a Chiquilicuatre. Espero que, a partir de ahora, quienes deseamos olvidarle lo antes, posible podamos hacerlo.

FUENTE: TERRA. No ha ganado el Festival de Eurovisión y hasta parece ser lo de menos que haya quedado en el puesto dieciséis, porque Chikilicuatre era antes y seguirá siendo el ‘producto’ ganador de esta edición, gracias a una campaña que ha reportado enormes beneficios a sus creadores y a buen seguro seguirá generándolos.


La incógnita ahora es saber cuánto tiempo va a dejar pasar Rodolfo Chikilicuatre para volver a su ser, al del actor catalán de 37 años David Fernández, cuándo va abandonar o le van a dejar guardar para siempre su guitarra ‘Luciana’, el tupé postizo, las gafas y esa particular vestimenta y acento argentino que desde el pasado febrero le acompaña.

Porque el ‘show’ tal vez deba continuar un tiempo, hasta que el ‘boom’ harte y se olvide como otros, hasta que deje de vender y sólo pase a ser recordado como una de las bromas y ‘frikadas’ más exitosas de los últimos tiempos.

Y es que éste fue el comienzo, una broma de la cadena de televisión La Sexta y, en concreto, del programa de Andreu Buenafuente, a principios de febrero, cuando sus guionistas parieron a Rodolfo Chikilicuatre, un personaje que presumía de haber inventado una guitarra ‘vibrador’.

El negocio perfecto no hacía más que dar sus primeros pasos; el Chikilicuatre crecía de la mano de su padrino Andreu Buenafuente y de sus diez guionistas, los verdaderos artífices de la canción ‘Baila el chiki-chiki’, según han confirmado a EFE fuentes cercanas a El Terrat, productora del programa de La Sexta.

Pocos entonces intuían la rápida y exitosa progresión de Chikilicuatre, hasta que el pasado 16 de febrero, Televisión Española (TVE) y el portal de Internet MySpace deciden que fueran los internautas los que, en gran medida, eligieran al representante de España en el festival de Eurovisión.

En total, más de 500 artistas, en su mayoría anónimos, se presentaron; diez fueron los elegidos, cinco en la red donde Chikilicuatre arrasa con cerca de 12.000 votos.

La maquinaria puesta en marcha por TVE y activada por el esperpéntico personaje consigue lo que desde hace muchos años no lograba Eurovisión: recuperar la expectación perdida, que media España se interese sobre el certamen.

El Chiki-chiki se extiende como una plaga, resuena en los móviles polifónicos, invade foros de Internet, al tiempo que levanta duras críticas entre los ‘eurofans’, entre ellos José Luis Uribarri, uno de sus máximos detractores al principio, porque una vez elegido, se cambia la chaqueta y pasa a hacer campaña a favor, convencido de que ‘si Europa tiene sentido del humor, España ganará’.

En definitiva, a nadie deja indiferente el minuto y veinte segundos de ‘perrea perrea’, el ritmo ‘reggaeton’ que se baila ‘en la China y también en Alcorcón’, que ‘lo baila Rajoy, lo baila Hugo Chávez, lo baila Zapatero’ y hasta una mulata ‘con las bragas en la mano’.

Pero sin duda, buena parte del éxito de tan inclasificable canción se debe a su estribillo, los cuatro pasos de este baile que pequeños y mayores tararean y gesticulan sin dudar: ‘uno, el ‘breikindance’; dos, el ‘crusaíto’; tres, el ‘maiquelyason’, y cuatro, el ‘robocop».

El 8 de marzo, coincidiendo con la jornada de reflexión de las elecciones generales, Chikilicuatre se erige con mayoría absoluta como el representante de España para el festival europeo, con la única condición para lograr el pasaporte definitivo a Belgrado de cambiar parte de la letra y darle un minuto más de duración a la pieza.

Han pasado 76 días y Chikilicuatre y los suyos no han perdido ni un minuto de ese tiempo para llenar de euros la caja del ‘producto’; su agenda ha contado con actuaciones en el estadio madrileño del Vicente Calderón antes de la final de la Copa del Rey, en el encendido de las luces de la Feria de Abril en Sevilla o en el gran premio de Motociclismo de Jerez.

Tanta popularidad ha empujado a que Chikilicuatre sea el protagonista de la última campaña publicitaria de la ONCE, a que RTVE (Radio Televisión Española) distribuya a través de su portal los recortables para que los internautas puedan lucir, aunque sea de papel, las enormes gafas modelo pera del Chikilicuatre o su tupé, e incluso, a que la guitarra de juguete llegue a manos del Papa Benedicto XVI.

Todo sin contar con los ingresos por cada descarga de móvil con la sintonía o los derechos de autor generados cada vez que se pinche el chiki-chiki, una canción que antes de tiempo ya es tema del verano, está a punto de destronar a ‘Paquito el chocolatero’ en bodas o verbenas y, por encima de todo, se ha convertido en una de las fábricas más productivas de hacer euros.