FUE UN DÍA DEL AZUL SEPTIEMBRE

Publicado el 2 abril 2008
Archivado en BERTOL BRECHT, COMENTARIO, Poesía, POESIA AMOROSA | 1 comentario

Fue un día del azul septiembre cuando,
bajo la sombra de un ciruelo joven,
tuve a mi pálido amor entre los brazos,
como se tiene a un sueño calmo y dulce.
Y en el hermoso cielo de verano,
sobre nosotros, contemplé una nube.
Era una nube altísima, muy blanca.

Cuando volví a mirarla, ya no estaba.

Pasaron, desde entonces, muchas lunas
navegando despacio por el cielo.
A los ciruelos les llegó la tala.
Me preguntas: «¿Qué fue de aquel amor?»
Debo decirte que ya no lo recuerdo,
y, sin embargo, entiendo lo que dices.
Pero ya no me acuerdo de su cara
y sólo sé que, un día, la besé.

Y hasta el beso lo habría ya olvidado
de no haber sido por aquella nube.
No la he olvidado. No la olvidaré:
era muy blanca y alta, y descendía.

Acaso aún florezcan los ciruelos
y mi amor tenga ahora siete hijos.
Pero la nube sólo floreció un instante:
cuando volví a mirar, ya se había hecho viento.

Musicado por Eduardo Guerschberg

Comentarios

Una respuesta para “FUE UN DÍA DEL AZUL SEPTIEMBRE”

  1. Anonymous on febrero 5th, 2009 8:38 pm

    Este bello poema está musicalizado desde hace tres décadas por Eduardo Guerschberg , pronto lo encontrarás en su página

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